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Nerin_Aure
Nerin_Aure
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Expansión Valiklios. Empty Expansión Valiklios.

el Mar Nov 12, 2019 8:24 pm
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HISTORIA DE LOS VALIKLIOS


Un mundo de oscuridad

Creación del mundo, vasto y oscuro


Al inicio de todas las eras todo era negro… No había luz, no había agua, no había verde… El silencio de la noche reinaba en cada rincón de nuestro astro, Nabradia. La soledad, la desolación y la incomunicación impedían el fruto de algo vital para nuestras tierras… La vida.

Pero, hubo un avivar, y consigo, una transformación. La tierra empezó a temblar, truenos y estruendos se escuchaban a cada segundo. Nabradia había despertado. El suelo empezó a agrietarse y de él comenzó a salir energía pura. Tan pura que con sólo mirarla uno se quedaría ciego.

De entre estas aberturas un incandescente líquido azul comenzó a reinar por todos lados, no se podría dar ni un sólo paso sin haber pisado aquél fluido abrasador… A su vez, los cielos comenzaron a tornar de colores azulados, debido al reflejo de aquel magma celeste, rebotando su luz en las nubes y gases que desprendía Nabradia de su interior.

Pasaron los milenios de temperaturas desproporcionadas, hasta que las nubes comenzaron a llorar por el abandono de sus padres, puesto que no respondía a los llamamientos de los truenos y relámpagos…

De aquellas lágrimas, ríos y lagos comenzaron a brotar y con ello… La vida en Nabradia, y nuestra vida en el mar.


La época de las mareas

Creación de los océanos y sus profundidades

De los alrededores de aquellas lágrimas comenzaron los primeros trazos de vida. Pequeños corales… Bancos de cristales reflectado la luz de la Luna… De aquellos haces de luz las primeras criaturas crecieron. Tal y como había hecho las Gárgolas y las Dríades en Nabradia.

La tranquilidad de los mares del mundo proporcionaba una próspera vida a aquellos nuevos habitantes del submundo marítimo. Poco a poco, y con el paso de los siglos, un nuevo son reinaba sobre las mareas de alrededor... Verdes ondeando de las algas, rojos y amarillos de los corales y esponjas, de las selvas de arrecifes que se extendían por todo el planeta. Éstos se alimentaban de aquello que proporcionara la luz, de su madre, la Luna, y del ambiente aún restante del vapor emanado hace milenios por Nabradia. Limpiando la contaminación.

Era tal el afecto de las plantas por su madre que varias de ellas trataron de alcanzar los extensos cielos donde ella se encontraba. Pero por miedo de la propia madre a dañarlos, siempre se alejaba de los mismos, proporcionando las mareas altas y las bajas, muriendo consigo aquella vida coralina de gigantescos tamaños.


La corrupción de los arrecifes.

Aquellos hijos que fueron rechazados por su progenitor, cayeron a las profundidades de los abismos y comenzaron a tornar a colores más apagados, muriendo entre las aguas estancadas que yacían a sus pies, creando consigo aquello que llamamos ahora… Los abismos.

En estas zonas reinaba el caos a la par que la ley de mano de hierro de los seres gigantes, de dimensiones escalofriantes... Cualquier vida que quisieran florecer serían sometidas bajo el castigo de ser ahogadas por las presiones y bestias del lugar, muriendo al instante. A éstos se les denominó, los primogénitos del Hierofante, siendo los resquicios vivos de una de las criaturas de Lurghem, causando caos en todos lados.

Poco a poco, aquellos que reinaban los abismos querían más y más terreno. Y con esto comenzaron a arrebatar la vida de aquellos corales adyacentes. En cuestión de pocos años el abismo profundo ya había ocupado una gran parte del mundo… Y con ello, hubo otro despertar en Nabradia.

Skutuss, al haber estado controlando durante todos estos años a sus inestables hermanos, tomó la vida de muchas de las criaturas del mar. En busca de seres que pudieran contrarrestar el malestar de los mares. Creados del agua y de las ánimas proporcionadas por la luz de la Luna y energía pura, de la vida y la creación misma, nacieron los Guardianes, los primeros Valiklios.


Llegada de los primeros guardianes.

Seres de fulgor, energía y protección… Así se podrían definir a los Guardianes. Unos entes que protegían los pocos arrecifes que quedaban en Nabradia. Aquellos mantenían una inquebrantable voluntad hacia la lucha y la valentía, según cuentan las leyendas, éstos poseían un cuerpo como tal, bastante parecido al nuestro, pero con piernas uniformes bajo una cola espinosa y ojos sin pupilas.

Los primeros guardianes eran los que lideraban los de ataques hacia los abismos, haciéndoles retroceder a pasos agigantados. Los dos primeros fueron apodados como Hūrenka y Vēzos, una pareja de guardianes inseparable. Hūrenka y Vēzos.

Vēzos poseía un aspecto escamoso, con garras afiladas y dientes de la misma calaña, y bastante comparable a su personalidad, puesto que era arrogante y cabezón. En cambio, Hūrenka era de aspecto más amigable, con una piel mucho más lisa y ojos celestes. De personalidad más carismática, que siempre conseguía calmar a Vēzos.

Su batallón de guardianes era legendario, había conseguido acabar con gran parte de los abismos, mientras que en otras zonas del planeta los demás guardianes iban atrasados en sus avances.

Pero hubo una batalla en la que todo cambió, para siempre. Y los guardianes nunca volverían a ser lo mismo…


La guerra de los guardianes

La corrupción de los guardianes

A pesar que los abismos estaban en clara desventaja, éstos no eran para nada necios, sino que tenían su propia estrategia planeada… Y desde entonces nunca más se les volvió a ver como una simple maleza viviente.

En la batalla menos esperada Hūrenka fue abatida y arrastrada por los monstruos de Hierofante a lo más profundo de los abismos. Vēzos, a pesar de las advertencias de los demás guardianes, fue en su búsqueda, arriesgando su propia existencia. Y cuando la encontró, al borde del colapso de su vida, Vēzos cedió ante el panorama y el propio abismo comenzó a hablar con él.

Los siniestros corales le prometían soltar a la guardiana a cambio de que él mismo actuara para ellos, convirtiendo a todo su escuadrón de guardianes al servicio de los mismos. Vēzos no quería, pero finalmente cedió al ver que a Hūrenka le quedaban pocos momentos para desaparecer.

Pero antes de que Vēzos pudiera hacer nada, el abismo había tomado posesión de él y, sin haber cumplido su palabra, Hūrenka murió en el instante que Vēzos hubiera perdido su consciencia, llevando su alma al cielo nocturno de Nabradia, formando así la hermosa luna plata, blanca como su piel. Aquellos guardianes que habían perecido en batallas anteriores, sumados a los del escuadrón de Vēzos se habían sumado a la causa, de manera involuntaria.

Fue entonces cuando una nueva guerra había comenzado para los guardianes…


La muerte de los guardianes

Las batallas se recrudecieron, corales y arrecifes empezaban a morir de forma desastrosa de nuevo, y en menos de pocos años, los abismos reinaban la mitad de Nabradia de nuevo. Vēzos iba ganando terreno a pasos agigantados… Parecía que la guerra estaba perdida para aquellos guardianes que aún quedaban con vida.

Fue entonces cuando Skutuss, Lurghem y Bidea fueron encarcelados, hubo un tercer y último despertar… La energía pura junto con las aguas que proporcionaban las nubes subió a niveles catastróficos, ahogando consigo mucho más de la mitad del planeta… Dejando con poca vida algunos terrenos. Las partes del norte perecieron en una muerte aterradora y gélida, mientras que en la zona sur de las pocas tierras un gran cráter asomaba al interior de Nabradia, dejando emanar toda aquella energía.

Muchos guardianes, de ambos bandos, perecieron en las aguas del planeta. Pocos quedaban ya, junto con un casi solitario Vēzos, en busca de misericordia por parte de su superior, Skutuss…

Como castigo impuesto por el propio, Vēzos nunca volvería a estar junto a Hūrenka, en las estrellas… Sería una única y solitaria estrella, forzada de por vida a servir y proporcionar protección a los únicos que quedaban, mientras que la guardiana Hūrenka estaría acompañada de los demás guardianes por la noche.

Con el paso de los años, los últimos guardianes primogénitos fueron falleciendo hasta que ninguno de ellos quedase en pie, al ver que la zona perteneciente al abismo había sido reducida por alguna extraña razón… Los segundos, hijos de los primogénitos guardianes, fueron la continuación de la raza. Estableciendo así la propia raza Valiklia, pero a cambio de perder las facultades de los primeros.

Así pues, éstos empezaron a dispersarse en tres grupos, bajo la morada de los corales milenarios…


De la muerte a los corales milenarios

Aquello que llamamos a los corales milenarios, los Embarguēse, son los mismos que proporcionaron cobijo a la vida de alrededor. Y según se dice, son los cuerpos reencarnados de aquellos últimos guardianes que salvaguardaron una vez en vida la mar del propio planeta.

Éstos recogían la energía pura del interior de Nabradia para nutrirse, y se beneficiaban de las características de las aguas a lo largo del extenso mundo. E incluso tras su vida pasada como guardianes, éstos seguían protegiendo la vida de su alrededor… Protegiendo sus propios hijos poco a poco…

Por cada coral milenario se dotó a una gama de nuestra raza, cada uno con sus características propias, tanto como los Embarguēse.

El primero de los milenarios fue apodado como Iopor, el más alto y longevo de sus hermanos. El segundo, nacido en las cercanías de Iopor, fue Dōna, un árbol mucho menos alto, pero de hermosas hojas y coloridas flores. Y, por último, el tercero de los hermanos, que fue llamado Trūma, de corteza gruesa y tronco firme como las paredes abisales que lo rodeaban.


Los frutos de los corales

Tras el paso de los años, en cada ciclo de Nabradia, los corales mostraban su inigualable belleza natural, nunca mostrando su verdadero potencial… Hacían uso de aquella energía que sustraían del corazón de Nabradia para así seguir con su cometido…

Pero al almacenar tanta energía vital dentro de ellos, éstos comenzaban a autodañarse. Por lo que a cada ciclo Hūrenka, crecerían nuevos frutos en sus ramas. Dotando así de nueva vida y alimentos a los territorios supervivientes de la catástrofe… El fruto de cada coral milenario era a cada cual diferente, como aquellos mismos.

Los frutos del Iopor dieron criaturas alargadas, de gran flexibilidad y rapidez, estas criaturas atrajeron a los primeros hijos de Guardianes, aquellos de colores vívidos y escamas casi invisibles, llamados Iēdariopor, que vivían en comuna con otros muy parecidos, los Iēdardōna, criaturas del coral Dōna de los mares adyacentes a Iopor.

El enorme y robusto coral Dōna proporcionó a sus habitantes los segundos descendientes, Valiklios vigorosos y de escamas visibles, además de una gran voluntad. Éstos se criaron bajo la protección de su coral ancestral.
Y después de estos vinieron los terceros, y los más distantes a los otros dos, de las profundidades del coral Trūma, oscuros y brillantes como el mismo árbol que les proporcionó la alimento, de gran resistencia y espinas intimidantes, se hicieron llamar a ellos mismos Iēdartrūma.

A partir de esta era, un nuevo ciclo lleno de vida estaba comenzando. Pero no iba a llegar mucho más lejos ésta nueva época de paz...


La Guerra del Parklon

Poco a poco, de las tres descendencias que se habían destinado, fueron agrupándose en tribus, y de tribus en pueblos, hasta llegar a naciones enteras bajo el agua, repartiéndose los diferentes niveles del océano.

Pero donde hay ansias de poder, la guerra acecha entre las aguas. La primera de las guerras comenzó por una disputa de territorios entre los Valiklios de Iopor y los de Dona. Los líderes respectivos luchaban por los bancos de comida, que proporcionaban prosperidad para aquellos que tuvieran el control de ellos. En esta guerra los Truma aprovecharon la riña entre sus congéneres y tomaron territorios descuidados por ambas naciones.

Esto se derivó en una confrontación bastante más cruda de lo esperada, reduciendo considerablemente la vida de todas de las Naciones. Los Iopor contratacaban con guerras de guerrillas y los Dona cambiaron su posición a una más defensiva, usando tácticas rastreras para proteger sus terrenos.
A esta primera guerra se la denominó como la “Guerra de la carne” o Parklon. Que cesó cuando la población se vio en peligro y, habiendo vuelto los propósitos de los Guardianes, la paz tensa se alzó de nuevo.


La catástrofe de las paredes y la unificación de Oktion’embar

Los siglos siguieron pasando, y nuevas confrontaciones entre las naciones se desataron, provocando enemistades o alianzas falsas. Fue entonces cuando un líder Iopor convocó una reunión de líderes entre las naciones.

Aquel llamado Yther Yinkaro propuso el cese de las disputas sin sentido y proseguir con el ideal principal de sus ancestros, la protección de los mares y las criaturas de Nabradia, manteniéndose al margen de los emergidos.

El líder de los Truma despreció tal osadía, puesto su pueblo no olvidaba las guerras anteriores, dejando un rastro de rencor con ellos. Mientras que los Dona, manteniéndose a la espera de alguna acción de los otros dos, se mantuvo neutral.

Tras esa reunión las tensiones entre Truma y Iopor se encrudecieron. Pasando los años entre amenazas y advertencias, un desastre se alzó en los mares. Las placas de los suelos se resquebrajaron, destrozando la mayoría de ciudades ya existentes, obligando a los Truma a salir de las profundidades, debido a la caída de rocas marítimas al fondo.
De aquella catástrofe apodada como La Catástrofe de las Paredes, el líder Truma resultó muerto al ser aplastado por una de ellas, al igual que el líder Dona, tratando de abandonar su ciudad capital junto a un escuadrón.

Con dos pueblos sin líder y sin lugar donde establecer su vida, Yther tendió la mano con compasión a los demás, aún con el ideal antes propuesto, unificó a las tres naciones en una, dándole el nombre de “Oktion’embar”.

Las Dinastías Valiklias

La primera Dinastía

Asumiendo el liderato de toda la raza, Yther ordenó el gobierno a través de dinastías de emperadores capaces de liderar y proteger los mares. Muchos de los Valiklios se opusieron a esta proposición, pero con el paso del tiempo estos descontentos fueron callándose…

Así establecida la primera de todas, la dinastía Yinkaro, condujo a la raza a una unificación imprevista, bajo el mandato de líderes Iēdariopor durante la suma de 180 años. Hasta la siguiente de ellas, con el cambio de sub-raza a la de Iēdarduna.

Pero bajo el mandato de los Yinkaro, la nación se vio desplazada hacia los territorios abandonados por los primeros Guardianes, donde una enorme estatua de prismarina se erguía hacia la superficie. Esta estatua, fue el emblema de victoria contra la lucha de las profundidades del Hierofante.

Tras años de construcciones y planificaciones, una nueva capital se alzaba bajo las cristalinas aguas de Nabradia. Estableciéndose así niveles de aristocracia a lo largo de la ciudad, donde los más importantes vivían en lo alto de la ciudad y los más pobres en las profundidades, junto a los Iēdartruma.


Las dinastías vacías

Las siguientes Eras sólo supusieron el olvido nuevamente de los ideales Guardianes, pasando por 300 años de Dinastías complicadas y que sólo causaban el declive de la raza. De entre ellas, dos Iēdarduna más fueron elegidas y una nueva, mezcla de Iēdarduna y Iēdariopor.

Debido a esto, algunas revueltas comenzaron a surgir. Exigiendo un mejor uso del poder y un menor control sobre el pueblo. Las dos siguientes dinastías trataron de mejorar el renombre de la casa imperial. Pero sólo sirvieron para dar a pensar que el imperio ocultaba limpiar su cara. Gracias a esto una organización empezó a emerger. Se hacían llamar Ojos del Abismo.

Esta organización, más comúnmente llamada como mafia. Empezó como una simple revuelta, de pequeñas manifestaciones. La gente en un principio apoyaba la moción, en gran parte por los Iēdartruma.

Tras varias revueltas en la capital, la casa real cedió ante las protestas de la gente. Proporcionando más derechos al pueblo. Pero esto no acabaría así. Poco a poco los Ojos del Abismo siguieron ganando aliados y pidiendo más poder.

La realeza, cansada de las exigencias, empezó a contrarrestar los terrenos ganados por esta organización con medidas de desmantelación. Todo esto ocurriendo en el final de la Dinastía Iōrves, la comandada por un emperador abisal y una emperatriz de agua dulce. Esta guerra de guerrillas llevó a una tensión entre la gente a favor de la organización y la que estaba con el Imperio.

Pero la Era Iōrves terminó prematuramente, con la muerte del líder. Pasando a la última, los Kamaria.


La última dinastía

La Era Kamaria vino de la revuelta entre los Ojos del Abismo y el Imperio. La familia Kamaria trató de apaciguar las tensiones. Pero la corporación no daba su brazo a torcer, empezando a quemar casas, incluso de gente de clase media-baja.

Esto dio pie a una guerra civil en el Imperio. Fueron muchos los años por los que la nación se vio rota por dos partes. Pero poco a poco la gente empezó a darse cuenta de las intenciones reales de los Ojos del Abismo, que eran la institución de una dictadura del abismo.

Finalmente, la mafia fue deshabilitándose, perdiendo alianzas, convirtiéndose prácticamente en un grupo disperso de revolucionarios radicales.

Bajo esta dinastía, dos hermanos nacieron. La primera, nombrada como Hūra Kamaria, con el defecto de piel blanquecina, y Jaquen Kamaria. Ambos desde primer momento fueron instruidos para la guerra, sobre todo Hūra, la cual desarrolló un lazo fraternal bastante fuerte con Jaquen.

Un día en el entrenamiento de Hūra, Jaquen resultó herido, con un brazo roto, debido a una pelea en los barrios bajos. De no ser por la intervención de un joven, Jaquen hubiera salido peor. Hūra no perdonó su propio error por descuidar a su hermano, culpabilizándose. Agradeció al muchacho que lo salvó con la condecoración de un anillo de oro macizo, uno de los más caros de la nación.

Pero pocos meses después, la princesa Hūra tuvo que realizar la prueba imperial. Resultando desaparecida en ésta, y por ello, tachada de muerta. Muchos dicen que fue un complot asesino por los Ojos del Abismo. Por ello, Jaquen tuvo que tomar las riendas de ser el siguiente emperador, que, durante cuatro años estuvo formándose para ello.

Desafortunadamente, la nación se vio involucrada recientemente en un caos. Debido a la aparición de una de las bestias del Hierofante, bajo los cimientos de la propia capital, obligando a los Valiklios a abandonarla para huir a un refugio en la superficie, justo en unas cavernas, cerca del “Portón a las profundidades”. La puerta por la que se le vio por última vez a la princesa.

Actualmente, el heredero al imperio en peligro, Jaquen, resultó muerto. Tratando de buscar una salida para su pueblo, siendo asesinado por un lobo solitario de la ya difusa organización. Ahora la nación depende de los consejeros imperiales, que deciden cómo buscar posibles soluciones mientras el funeral del último emperador Valiklio es celebrado…


Introducción

Los Valiklios son una orgullosa raza de seres acuáticos. Persiguen la belleza, la perfección y el equilibrio. Además, según dicen los escritos, eran reacios a salir a la superficie, hasta que, en algún punto de la historia, desaparecieron por completo sin dejar rastro.

Son omnívoros y generalmente pacíficos fuera de su área limítrofe. Asimismo, son capaces de construir ciudades submarinas y presumen sobre una tecnología algo superior a las contadas anteriormente. Según cuentan leyendas, algunos Valiklios tomaron actitudes ocultas hacia la vida de otras razas, escondiéndose de las mismas, bajo la excusa de no ser vistos por los emergidos (Seres de Nabradia terrestres) y los monstruos primogénitos del Hierofante... Siguiendo las palabras de su creador, Skutuss, persiguen la paz, ocultos entre las mareas. Siempre vigilando y custodiando desde la distancia, al menos eso en la Era de la aparición de las Gárgolas y las Dríades.

A pesar de esto, se sabe que los Valiklios prefiere resolver los conflictos con la diplomacia.

Pero de eso ya hace siglos que no se sabe nada, de hecho, se dice que se extinguieron debido a un desastre natural, puesto que no se ha vuelto a ver ninguno desde hace décadas. Aun así, poquísimos han sido vistos, quizás uno cada cinco décadas o más, confundiéndolos con monstruos marinos.


Descripción física

Los Valiklios son una especie acuática de sangre mixta, es decir, regula su temperatura ya sea dentro o fuera del agua. Aunque puedan tener esta habilidad, tienden a requerir medios externos, como ropajes, para regular sus temperaturas internas fuera del agua. Están acostumbrados a vivir bajo el agua. Pueden ver en luz tenue a 30 metros de él como si fuera luz brillante, y en oscuridad como si fuera luz tenue. Aunque no pueden distinguir el color en la oscuridad, solo tonos de gris.

Debido a su naturaleza mayormente marítima, los Valiklios, si están fuera del agua, necesitan descansar un poco y sumergirse en agua al menos una vez por par de días, o como mucho cuatro días. Las hembras pueden resistir fuera del agua aún más debido a órganos que se lo permiten. Si pasan más tiempo del debido, su piel se seca y aumenta el nivel de agotamiento al comienzo de su próximo descanso prolongado. Este efecto se acumula para cada subsiguiente que pase sin estar sumergido durante un breve descanso, estos niveles no se pueden eliminar hasta que esto se sumerjan de nuevo, y esto podría afectar negativamente mucho a la persona.

Una vez que un Valiklio deshidratado completa su breve descanso sumergido en agua, se eliminan los niveles de agotamiento obtenidos con este rasgo.

Poseen un olfato sordo, es decir, por encima del agua, el sentido del olfato del Valiklio está muy debilitado. Como tal, la función del sentido del olfato se hacen desventaja.
Tienden a tener aletas a los laterales de la cabeza, simulando sus orejas, que a su vez les proporcionan algo más de dinamismo a la hora de bucear. Pero se podría decir que muchos de ellos se parecen a peces del mar.

Por lo general llevan las branquias en su cuello, bastante bien disimuladas dependiendo del color de su piel, que les permite filtrar el oxígeno del agua, además, tienen una piel suave y lisa, la mayoría de veces resbaladiza debido a su constante contacto con el agua, que cubre todo su cuerpo, lo que les facilita nadar.

Esta puede ser de varios colores, como su pelo. Desde el azul más turquesa hasta el verde más oscuro, pasando por lilas y morados de tonos muy descoloridos y blancos… A estos últimos se les denomina como los “Aderīmorghon”, o traducido al lenguaje básico, “Aquellos que mueren antes”, puesto que su blanca piel les distingue más en el agua y pueden ser vistos con más facilidad que a uno de tonos oscuros.

En su cultura, suelen marcarse las orejas o portar colgantes con pendientes dorados dependiendo de los logros, honores y méritos que hayan llegado a hacer. Los méritos dependen del metal de la argolla, siendo el oro el mayor de ellos, el mediano como plata y el cobre como el peor.

Llevan marcas en su cuerpo que suelen ser de colores similares a los de la piel, pero dependiendo de las marcas, a uno se le puede clasificar si es de agua fría, caliente o abisal.
A pesar de esto, y presuponiendo que son seres acuáticos, los Valiklios tienen un ciclo de vida similar al de un humano promedio, quizás algo más, comenzando como un pequeño ser de proporciones rechonchas y ojos oscuros como renacuajos, hasta llegar a su etapa de adulto actual, en la cual deberán pasar una especie de prueba. Pueden llegar hasta los 200 años.

Los machos, generalmente más altos, un promedio de entre 1’80 m y 2’30 m, suelen mostrar colores, aunque opacados bajo el agua de mar, más brillantes y vibrantes, junto con aletas más grandes y membranas entre los dedos más amplias. Algunos de ellos incluso pueden tener más afinidad por ser territoriales dependiendo de cuán grande sean sus aletas, y de cuantos colgantes y/o pendientes tengan.

A su vez, las hembras, comúnmente bajitas, con un promedio de entre 1’60 m y 1’80 m. A veces lucen cuerpos más esbeltos, con "sacos" en exceso que solo podrían denominarse pechos sin rasgos distintivos, pero que en realidad son mucho más que eso, puesto que ocultan dos órganos extra para mantenerse fuera del agua mucho más tiempo del necesario. Muchas veces, las hembras están lejos de ser dóciles, y podrían considerarse los Valiklios más agresivos.


Sub razas

A pesar de ser una descripción general, esta raza cuenta con tres variantes de la misma, los “iēdariopor” o agua fría, los “iēdardōna” o agua caliente y los “iēdartrūma” o aguas profundas o abisales. La suma de los tres hace el conjunto de la raza en sí, pero cada uno cuenta con algunos distintivos, tales como colores de piel, de ojos y la forma de sus aletas y cuerpo.


Iēdariopor

Los agua fría o iēdariopor tienen un peso ligeramente menor que el humano promedio. Acostumbrados para lidiar con mareas fuertes, tienen dos conjuntos de aletas ubicadas en los codos y los tobillos, junto con una aleta dorsal. Encuentran el placer de saltar las olas, a veces organizando concursos de salto de altura. Su piel es suave y, por lo general, tiene colores acuáticos brillantes.

La textura de su piel les permite nadar más rápido. Son rápidos y poseen dominio de la acrobacia bajo el agua nato.


Iēdardōna

Los agua caliente o iēdardōna son más vigorosos que los otros Valiklios, usualmente nadan contra la corriente de los ríos y corrientes solo por diversión. Sus aletas son más pequeñas que las de otros Valiklios. Tienen una apariencia y textura más áspera y escamosa. Los Valiklios de agua caliente son tan coloridos como el Valiklios de agua fría, pero con escamas más brillantes.

Sus escamas duras son difíciles de perforar; Cuando están armados, son igual de difícil de atrapar en el agua, gracias a su dominio de la habilidad de atletismo.


Iēdartrūma

Las aguas profundas o iēdartrūma viven en los océanos profundos y presurizados. Debido a esto, su piel es más gruesa, normalmente tienen una piel oscura con aletas casi bio-luminiscentes, aunque en este aspecto los Aderīmorghon o “Aquellos que mueren antes” son más abundantes, debido a su nacimiento carente de luz solar. Rara vez se los ve fuera del agua y tienden a evitar las multitudes, incluso los de su propia especie.

Sus aletas luminiscentes les permiten canalizar la oscuridad con mayor facilidad que las otras sub-razas. Sus iris son muchos más claros y el blanco de alrededor de tonos azulados y grises.


Crecimiento

Aunque varía entre individuos, el Valiklio de ambos sexos alcanza la madurez alrededor de los 20 años. Antes de alcanzar la madurez, a los jóvenes Valiklios se les conoce como crías. Éstos actúan como un niño humano, juguetones y desobedientes. Al cumplir alrededor de los 20, éstos deben completar una prueba de edad adulta, que después se les otorgará un título honorífico en forma de tatuaje. Se les suele permitir tener títulos menores, y sólo los de mayor rango y casos excepcionales pueden recibir anillos o pendientes de oro.

Después de alcanzar la madurez la vida de los Valiklios es normal, hasta que alcanzan la edad de alrededor de 130 y 150. En este punto, el proceso de envejecimiento comienza a pasar factura rápidamente y, la mayoría de Valiklios mueren.

Hay una serie de notables excepciones a esto, como aquellos que han sido especialmente bendecidos por la luz de la Luna Creciente, cuyos escritos dictan que los nacidos bajo la luna llena de cada tres siglos pueden vivir mucho más allá de la vida útil esperada de un Valiklios, hasta los 200 años.


Lenguaje y alfabeto

El Valiklȳdragon o de forma acortada, Valikȳdra, fue el lenguaje de Oktion’embar, la nación de los Valiklios. Actualmente se considera una lengua muerta, puesto que nadie más, salvo los propios Valiklios pueden hablarla. Los mismos se dicen que pueden hablar, leer y escribir en común y en Valiklȳdragon, además, dicen que pueden comunicarse con todo tipo de criaturas acuáticas.

No se tiene una gramática conocida, al menos por los terrestres, aunque se sabe que el sistema de escritura incluía constelaciones. Probablemente, para la práctica común de la escritura, que se hacían en tallas de roca marina y tallos de corales.
Expansión Valiklios. KXhEpHb

La letra ch también puede ser pronunciada como sh, k o h dependiendo del hablante. Lo mismo ocurre con th que puede variar entre t, s o z dependiendo del hablante. La vocal y debería pronunciarse [y] aunque más frecuentemente es pronunciada como i.
Lengua Valikȳdra: https://wiki.dothraki.org/High_Valyrian_Vocabulary

Ejemplos de frases en Valikȳdra:

- Vēdroso, vīlīpti! – “¡En enfado, nosotros luchamos!”
- Zȳha Valikȳdra qupēgrie issa. – “Su Valikȳdra es horrible.”
- Avy jorrāelan. – “Te quiero.”
- Zūgagon daor, ñuhys raqiros. – “No temas, mi amigo.”

Ejemplos de palabras comunes en Valikydra:

- Kepa – Padre
- Muña – Madre
- Muñeguēse – Coral madre
- Īlon – Nosotros
- Tegōñe – Emergido
- Raqiarzy – Amado
- Trēsy – Hijo
- Tala – Hija
- Lēkia – Hermano
- Hāedar – Hermana


Arquitectura

Las peculiares características de la arquitectura Valiklios son parte de la brillante cultura del terreno acuático.

El único sistema arquitectónico, cuyas estructuras son principalmente de roca, coral y prismarina, lo que es un reflejo de la ética, su criterio estético y el valor que da a la naturaleza. Son construcciones que se basan en sus profundas tradiciones culturales y así la planificación de los edificios y las ciudades logró el mayor de los éxitos sobre resistencia en mareas fuertes o de presiones fuertes. Y en ellos se distingue perfectamente la atención que se presta a la belleza de los conjuntos arquitectónicos.

Generalmente se utiliza una distribución a base de patios situados de manera simétrica respecto a un eje central respetando la armonía con la naturaleza para lograr una belleza neutral, modesta, implícita y profunda.

Se caracteriza también por el uso de:

• Estructuras circulares con uso de muros de prismarina que rodea todos los costados del edificio. Los Valiklios llevan usando la prismarina como uno de sus principales materiales de construcción desde hace miles de años. Las puertas y las ventanas principales se sitúan en determinados puntos, pero siempre siguiendo una pauta simétrica.

• Cuentan con uso de patios descubiertos, con ciertas zonas para respiraderos, característica común en muchas clases de la arquitectura Valiklios.

• Iluminan poco sus calles, puesto que son capaces de ver con claridad bajo el agua, aun así, hay ciertas zonas que están bien iluminadas.


Política y sociedad

Parece que al principio muchas tribus Valiklios eran territorios menores dispersos; muchas veces había un Magon(Guía) municipal que cumplía funciones residuales y ceremoniales del Dārys (Rey o Emperador). Sin embargo, para la primera conciencia histórica, la mayoría de estas aldeas ya se habían convertido en una ''Ley Social del Superior'', es decir, el más fuerte gobernaba.

Con el tiempo, el dominio político y la riqueza de grupos pequeños de familias propendía a provocar descontento social en muchas aldeas. En muchos terrenos un Valiklio en cierto punto tomaba el control y gobernaba según su propia voluntad.

Desde la muerte de dos de los líderes Valiklios, Oktionklio, la capital Valiklios, el puesto del Dārys se había transformado al de un linaje, hereditario y de por vida. Tras el paso del tiempo, se fue convirtiendo en una imposición mayor; y finalmente, fue un cargo imperial. Y a partir de esta época e incluso aceptado por el pueblo, el gobierno Valiklio se reflejaría de manera por dinastías.

Dicho esto, y tras estas épocas, la estabilidad de la raza se solidificó. Dejando este tipo de gobierno por épocas. Aun así, y habiendo distintos tipos de Valiklios, había diferencias clasistas entre ellos, especialmente los de agua fría y los abisales. Por eso se impusieron los casamientos imperiales en cada dinastía.

Aun así, los Valiklios tienden a ser abiertos entre sí. Tienen unas costumbres abiertas de mente. Quizás sean resquicios de las partes de su creador, Skutuss, o simplemente que la convivencia entre ellos mismos los ha llevado a una unión más próspera.

Los Valiklios tienden a ser legales, aunque algunos decidieron seguir su propio camino. Rara vez son malvados, aunque sí que las únicas veces que se mostraron ante emergidos, se vieron reacios al contacto, ganándose así títulos de “monstruos del mar” o algunos como “sirenas”.

A pesar de ser una raza mayoritariamente pacifista, no dudan en sacar las armas y luchar con la fiereza de diez hombres. Lo mismo pueden dialogar de manera comprensiva que clavar un puñal entre ceja y ceja. Cuando un Valiklio entra en estado de cólera se le denomina “Hakossiarzir”, pierde la noción y el raciocinio. Sus ojos se vuelven completamente opacos, a excepción del iris. Agitan mucho las aletas y sus dientes afilados se ensalzan.

Cuesta mucho hacer recuperar la cordura a un Valiklio desatado, y si está en contacto con el agua se vuelve una criatura relativamente mortal, debido a la rapidez por la que se puede desenvolver en el agua gracias a este estado.


Cultura y religión

La cultura de los Valiklios está atribuida a la vida marina y la posición de las estrellas. Gracias a la composición de ellas pueden guiarse por el océano y los mares que rodean Nabradia.
Según sus escritos antiguos, Skutuss les dotó con el don de la escritura estelar, es decir, su alfabeto está inspirado en las diferentes constelaciones del firmamento, en la que todas impera la mayor de todas, la Luna.

Cuando Skutuss desapareció dejó como herencia la Luna, interpretándola como guía de la raza. Es por eso que, como se explicó antes, hay una fecha de suma importancia para aquellas crías que están a punto de superar su edad temprana, el aclamado ''Día de la Luna Escarlata'' o Hūramele.

Esta prueba, se distinguen en dos tipos, la real y la corriente, consiste trepar por su coral madre hasta llegar a la salida al océano profundo, sobrevivir un mes en las aguas de Nabradia y después regresar con algún material que pruebe su ida. Parece una prueba bastante sencilla, sin embargo, no hay que subestimar, puesto que las turbulentas aguas de Nabradia están llenas de sorpresas y cada uno de los Valiklios vuelve con algunas heridas tras esto. Sobre todo, por algunas criaturas primogénitas del Hierofante que custodiaban los mares…

Tras esto, el Valiklios recibe ''la marca de honor'', por el cual pasa a la edad adulta y se le puede contar como tal.

Sin embargo, la prueba real, destinada a los linajes imperiales es mucho más cruda. Tan solo para comprobar que la cría del linaje es capaz de superar tanto estratégicamente como en cuanto a destreza la prueba, siendo capaz de liderar una nación.

En cierta medida, es como la corriente, solo que, en vez de ir solo, se es acompañado de un escuadrón. Su misión, patrullar Nabradia en busca de nuevos rastros de criaturas primogénitas del Hierofante. Esto sería fácil, de no ser por la parte en la que el Valiklios real está encadenado con grilletes dorados en las muñecas, impidiendo en gran medida su movilidad.

Pero en sí, estos grilletes sirven para algo más. Son la llave para abrir las puertas al exterior a los Valiklios. Se diseñan cadenas para cada descendencia real. Haciendo que la cerradura, en cierta manera, reconozca la forma.

Una de las razones por las que se hace esta prueba es para amenizar la conducta de cólera en los jóvenes, haciéndolos madurar mentalmente.

Pasando a la religión, las estrellas son un elemento sagrado para los Valiklios. La Luna, alzando al cielo sus hijas y hundiendo en el mar sus raíces con los brillantes corales, muestra una conexión entre mundos que sin duda debió ser apreciada por esta raza al ver un reflejo de su concepción del cosmos.

En runas se transcribe que los llamados Voktys, o monjes, hacían ofrendas a los corales situados a la luz de la Luna. Con la concepción de que Skutuss volviera algún día. Los monjes son los consejeros del emperador y/o emperatriz que esté en vigor. Y son a los que se les ha asignado entrenar a los jóvenes Valiklios, en especial los de la realeza.

Muchos templos fueron erguidos en conmemoración hacia los primeros guardianes y, sobre todo, su dios, Skutuss. Tanto por los de agua caliente, los de agua fría, como los de abisal… Siendo más escépticos en cuando a la religión.




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