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Kaari
Kaari
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¿Ahogarme? Empty ¿Ahogarme?

el Mar Ene 14, 2020 8:05 pm
Ambientación:

En algún lugar de Vyseria, una joven celeste de cabellos blancos como la luz de la luna, sale a paso ligero de la cueva y se dirige al lago, dentro de la cueva, que hace las veces de calabozo, se encuentran dos figuras, una enorme que por muy poco puede permanecer dentro de la cueva sin tener que estar en una posición antinatural, y junta a el, un joven soldado, con marcas naranjas y un mechón de pelo cubriendo la mitad de su rostro.

"Así que ahora es nuestro turno de conseguir información, Zephyr necesito que traigas a Kaldeen lo más rápido que puedas, cada segundo que pierdas aumenta más la posibilidad de que alguien en esta cueva muera." --El gigante Valiklio voltea a mirar a la celda, y esboza una gran sonrisa.

"-¿Kaldeen? ¿Qué pasá grandullón? Acaso temes que le pueda hacer algo a tu pequeña puta de mal carácter." --Hace una mueca tratando de mirar a Möhai, con dificultad debido a la posición en la que se encontraba.

Möhai ensancha la sonrisa, se quita la parte superior de su kimono, deja a un lado su tridente y comienza a avanzar con tranquilidad hacia la celda.

"Parece que es mi turno de divertirme." --Abre la puerta de la celda, se agacha un poco para lograr entrar.-- "Zephyr, tomate tu tiempo." --El Valiklio le hace una señal a los guardias que tenían reducido al prisionero, ellos inmediatamente se apartan.

Zephyr apretá los dientes, hace un saludo militar, en señal de respeto y sale inmediatamente de la cueva, en busca de Kaldeen. Mientras tanto, Möhai se pone de rodillas para acercarse un poco más al prisionero.

"¿Ahora debería asustarme?... Oh no, ha venido el recadero de los Kamaria, mirad como tiemblo." --Ríe sarcásticamente y le escupe en el rostro a Möhai, llenándolo todo de sangre y saliva.-- "¿Ahora qué harás musculitos? ¿Me matarás? ¿Así como lo has hecho con tu hermano?, como crees que lo has hecho. " --El prisionero se ríe a carcajadas, mientras Möhai simplemente lo observa sin quitar en ningún momento su sonrisa.

"¿Crees que conmigo sera tan fácil?, abisal... si te matase ahora, ¿Dónde quedaría la diversión?" --El gigante Valiklio agarra de los hombros al prisionero y lo sienta contra la pared de la celda.-- " Ahora responde un par de preguntas y prometo que nos divertiremos.

Ambientación::

Los guardias salen de la celda tras la indicación de Möhai, y aseguran la puerta. El enorme Valiklio avanza a paso lento hacia el prisionero, mientras con su mano se limpia la sangre que tenia en su rostro, abre su mano derecha y de repente arremete con esta hacia el, golpeando la pared a pocos centímetros de su cabeza, tras esto se acerca más al prisionero y lo mira a los ojos, le sonríe mostrando su segunda fila de dientes.

"Primera pregunta, grutas de Atsio, ¿Cómo entramos?" --Pregunta con tono amenazante y manteniendo la mirada.

"Oh, esa es fácil, no se si más que la putita de Kai, pero esta me la se." --dice con tono sarcástico mientras hace una mueca.- "-Evidentemente... por la entrada." --tras su respuesta vuelve y le escupe en el rostro a Möhai.

"Respuesta incorrecta." --Möhai nuevamente da un golpe con su brazo derecho esta vez aterrizando aún más cerca de su cabeza. -- "No me sorprende tu respuesta para serte honesto, ¿Qué se podía esperar de alguien de Azantyr?" --se pasa la otra mano por el rostro limpiando de nuevo la sangre y mira con frialdad al prisionero.-- "Sabes... comienzo a acostumbrarme a esto, sangre de los de Azantyr sobre mi, y que decir de sus gritos de dolor, bastante inútiles diría yo, para haber sido considerados el mejor escuadrón del imperio, pero no son más que una panda de traidores y desertores."

Con evidente molestia el prisionero mira a Möhai y le hace una mueca de desprecio y sus ojos comienzan o tornarse negros.-- "¡Cierra la boca hijo de puta!" --tras esto el abisal se abalanza contra Möhai con la fauces abiertas e intenta morderle el cuello.

Rápidamente y gracias a lo débil que se encontraba el prisionero, Möhai lo esquiva fácilmente y aprovechando su gran tamaño lo toma del pecho y con el mismo peso de su cuerpo lo reduce.

"Vaya... parece que he dicho algo que no debía, lamento el haberte incordiado de esa manera, a modo de disculpa prometo no contarte sobre los gemelos Timpa y Zōbrie, ustedes tres entraron juntos a Azantyr, ¿no?, eran muy unidos, lo recuerdo bien, descuida al morir siguieron igual de unidos me encargue de que esa enorme piedra que les cayó encima jamás evitara que se separasen." -Tras oír esto el prisionero lanza un grito de rabia y trata de reincorporarse, sin éxito debido a la gran presión que ejercía el peso de su oponente.-- "Ahora tu, como muestra de tu gentileza, responderás mi pregunta, ¿Cómo entramos a las grutas de Atsio? "

"Desgraciado... cierra el puto hocico, o te arrepentirás." --El prisionero sigue forcejeando, con los ojos totalmente negros y las aletas de la cabeza extendidas.

Ambientación::

"Tienes razón el que tiene que hablar eres tú, a partir de ahora me mantendré en silencio, ya no mencionare absolutamente nada sobre la expresión en el rostro de tu querida compañera Gevie, cuando mi tridente atravesó su garganta, ustedes dos parecían muy cercanos, ahora que lo recuerdo." --le dice Möhai mientras deja de estar sobre el y con una mano lo levanta y se dirige hacia la pequeña poza de agua que hay dentro de la celda.-- "Ultima oportunidad, ¿Cómo entramos a la gruta de Atsio?" --pregunta mientras pone al abisal contra la poza.

"¿Pretendes ahogar un Valiklio? ¿Ya perdiste la cabeza tan rápido segundón?" --suelta una carcajada y trata de forcejear de nuevo.

"Vaya, parece que tienes razón en que estaría pensando..." --mientras dice eso sumerge al abisal en el agua, el dolor que siente este es exagerado, como si cada gota de agua fuese un cuchillo que se clavase en sus branquias.-- "... yo el segundón de la familia Gimedenon... espera, seria cierto de no ser porque, al primero me lo cargue, permiteme que te cuente como fueron los últimos minutos de vida de tu querido líder, debiste ver el terror en sus ojos cuando la bestia se lo tragaba. --el prisionero comenzó a moverse más y más agitando todo su cuerpo, sufriendo de un dolor indescriptible. Un par de segundos después Möhai saca su cabeza de la poza.

"De...d....de acu...erdo... ha...blare." --dice mientras tose y trata de recuperar el aliento.-- "Presta atención, en esta canción esta la respuesta." --tose mientras toma aire y comienza a entonar una melodía.

Melodía::

"Aproveché tu inocencia...disfruté tu pureza...te quité lo más valioso y aún así no era riqueza... pues me voy a perdonar..." --Möhai reconoce al instante la melodía, la misma que tarareo Kai, mientras combatían juntos a los de Azantyr, justo antes de que desvelara su traición-- "Te rasgué de tela entera... violé tu piel y tu nobleza... ahora cantan las olas... Kai el magnífico, nula la emperatriz... caíste en su trampa... caerá nobleza e imperio... caerás tú, Kamaria." -los ojos de Möhai comienzan poco a poco a ennegrecerse, mientras el abisal comienza a reírse a carcajadas- "Descuida, pronto se añadirá un nombre más a la canción... Assana."

Ambientación::

Möhai con los ojos completamente negros, sus aletas extendidas y una expresión de odio intenso, sumerge de nuevo al prisionero en la poza, apretando con fuerza su garganta, el abisal pataleaba, gritaba, soltando insultos en su dialecto abisal, y chillidos de dolor, hasta que poco a poco la energía se comenzó a acabar, al igual que su vida, se hizo de nuevo el silencio y el abisal dejo de moverse, Möhai arrojo el cuerpo al suelo, se puso de pie y de un golpe destrozo los barrotes de la celda y salio de ahí justo en el momento en que entraban por la puerta de la cueva Zephyr acompañado de Kaldeen.

Zephyr se sobresaltó al ver a Möhai en ese estado, la celda destrozada, y el cuerpo en el suelo, sin moverse, Kaldeen negó con la cabeza y miro a Möhai con gesto de desaprobación.


"General, ¿Qué ha ocurrido?" -le pregunta Zephyr con un rostro que reflejaba miedo y confusión.

"Tú anciano, llevate el cuerpo, te enviare junto con una escolta al territorio de las dríades, entregaselo a la suma sacerdotisa, y ayudale en sus estudios, puede que ella logre darse cuenta de algo que nosotros ignoramos." --Le hace un gesto a los guardias con la mano mientras se pone de nuevo la parte superior de su kimono y prepara su tridente-- "Guardias, encargaos de los preparativos, saldrán esta misma noche, no discutan sobre esto con nadie sin mi autorización" --mira a los guardias con sus ojos completamente negros, y una expresión aterradora, a lo que estos responden con un "Si general", y un saludo militar bastante nervioso.-- "Y tú Zephyr... no te despegues ni un solo segundo de Assana, si es necesario llevate un escuadrón de veinte hombres para que te acompañen, protegela a toda costa."

"Pero.... General, ¿Qué sucede? ¿Por qué Assana? ¿Que demonios ocurrió?" --pregunta Zephyr un poco alterado por la situación.

"El hijo de puta de mi hermano sigue con vida, y va tras ella." --dice mientras sale de la cueva con un aura asesina recorriendo todo su cuerpo.

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